Doménico fue un alumno de san Juan Bosco,
se propuso ser santo y murió tres semanas antes de cumplir los 15 años de edad,
siendo el santo no mártir más joven de la Iglesia católica.
En
febrero de 1849, toda la familia se traslada a Mondonio. El 8 de abril de 1849,
Domingo recibe su primera comunión en la parroquia de Castelnuovo de Asti.
En 1853, a los once años de edad, entra a
formar parte del oratorio de Don Bosco. Seis meses luego de ingresado al
Oratorio, tras un sermón del Padre Bosco acerca de la austeridad y el
sacrificio, donde remarcaba que cuando uno se siente oprimido por alguna
calamidad o molestia del cuerpo, hay que ofrecérselo a la Virgen.
Domingo comenzó a realizar austeridades de
todo tipo. Sentía gran devoción por la Virgen María, llegando a
permanecer más de cinco horas diarias rezando.
En febrero de 1857 tuvo fortísimos accesos de
tos que le obligaron a guardar cama durante semanas. Un médico diagnosticó que
padecía de algún tipo de inflamación en los pulmones y decidió sangrarlo, según
se acostumbraba en aquella época. Domingo siguió empeorando.
Los primeros días de marzo de 1857, Domingo
recibió los últimos sacramentos. Al anochecer del lunes 9 de marzo rogó a su
padre que recitara las oraciones por los agonizantes.
